Informe Final.

Llegó el momento de hacer el trabajo para finalizar esta unidad. Elegí hacer un video, quizás por comodidad, quizás por el hecho de hacer algo en compañía de mis amigos. En fin, un espacio donde pudiera plasmar mis ideas en una forma no muy común para mí, como lo es una cámara de video o un computador.
En un comienzo, no sabia que hacer en el video, el termino kinesiología es amplio, y demasiadas ideas se venían a mi mente, algunas obviamente mejores que otras, y otras tantas, sencillamente impracticables. El dilema, luego de una gran “poda mental”, era hacer una parodia de Aquí en vivo, hacer una especie de rutina humorística sobre la Kinesiología, o hacer un trabajo más engorroso pero creativo, estilo Tevechacharas, donde pudiéramos expresar nuestra visión de la Kinesiología de manera un poco más cómica.
No fue sencillo, es característica mía rendir mejor bajo la presión del tiempo, y por lo visto, también es característica de mi grupo de trabajo. Sin embargo esto no atenta, a mi parecer en la calidad de lo hecho. En el comienzo, el trabajo grupal no fue del todo productivo, decidirnos por una idea, conseguir los materiales audiovisuales adecuados y aprender a trabajar con el computador para una acción más que MSN o Powerpoint, no es simple. A medida que pasaban los minutos, las ideas fueron apareciendo, y el proceso de creación se fue haciendo más fluido.
Nota aparte merece, el método ensayo-error, utilizado de forma desesperada para aprender a utilizar programas computacionales que anteriormente nunca pensé en ocupar.
Luego de numerosos intentos fallidos de edición del video por completo (sumado a un sinnúmero de reiniciaciones de PC, cierre de programas, etc.) me di cuenta que para mi, no fue tan difícil expresar mi concepción de la Kinesiología en un video, así como tampoco lo fue el hecho de en algunos casos hacer el “ridículo” (lo que realmente es una concepción personal de las cosas, aparecer semidesnudo en un video para mi ahora no lo es).
Es grata la sensación que queda al terminar esta unidad, en la que (incluyendo el video) hice de un bebe hasta de un ciego, pero que en el fondo me ayudó a conocer más sobre la comunicación, más allá del clásico paciente- tratante, de un lado mas humano.
Para finalizar, es un agrado compartir una vez mas con mis amigos, saber que pese a no tener un látigo sobre nosotros, somos capaces de hacer un buen trabajo, y mas aún, al igual que en la fábula de el escorpión y la rana, no dejar de lado nuestra naturaleza (fábula de la cual conocí hacer poco cuando curioseaba en el blog de un profesor de nuestra Universidad).
Aqui les dejo el video que lo subimos a Youtube.com, lamentablemente quedo un poco oscuro, y con el sonido medio malo, pero es lo que hay... disfruten
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